sábado, 21 de junio de 2008

Dramática escisión argentina (con olor a campo). Por Alicia Trussi*



DRAMATICA ESCISION ARGENTINA (CON OLOR A CAMPO)


Como hay dos Españas, hay dos Argentinas, la que ríe y la que llora, tal cual el maestro Machado. No es una dicotomía ni falsa ni groseramente maniquea. Aquí en la Argentina estamos los ciudadanos de izquierda y de derecha. Sin eufemismos y sin miedo a llamar las cosas por su nombre.


Ya se sabe que hay travestismos políticos, matices, situaciones y personas ubicuas. Pero a poco que indaguemos serán de ésta o de otra vereda.

Argentina demostró empíricamente (número de asistentes a dos actos emblemáticos en un histórico 15 de julio de este año) que se divide en dos y que en el platillo pesa más la vereda de la derecha. Y también empíricamente quedó -al día siguiente- demostrado en la votación en el Senado Nacional por el sí o por el no a una disposición que gravaba a las rentas extraordinarias.

Hubo empate y al tener que dirimir el presidente de esta representativa institución, que además es el vicepresidente de la república, se vuelca hacia las posiciones de derecha votando el no. Y no es casual nada de ésto porque los voluminosos actos a los que aludimos (por el no, uno y por el sí, otro) y la votación en el Senado representan con claridad meridiana al pueblo argentino. La mitad más uno (para ser benévola) es de derecha, es facha. Ríe.

¿Qué ocurrió?

Todo se suscitó a raíz de la crisis alimentaria mundial que llevó a elevar el precio de la soja que duplicó su valor en el último año. El campo argentino desde la década de los noventa entró en un proceso imparable que hizo a la Argentina “de todos los cultivos” una Argentina sojera.

En los últimos cuatro meses se aliaron las principales entidades representativas de los poderosos propietarios de los campos de soja y de los pools de siembra.

Esta Santa Alianza cortó las rutas de todo el país dando un paso atrás en lo que sería una protesta social legítima. No hay legitimidad cuando un corte se extiende en el tiempo e impide el abastecimiento de la población, cuando rompe la cadena de trasporte de mercancías. Así se aniquilan a los que menos tienen que están en la subsistencia diaria.

Pero ¿qué les ocurrió a estos Barones? ¿por qué esta descomunal protesta?: un tibio estado osó implementar retenciones móviles a la comercialización de la soja. Móviles de acuerdo al precio internacional de la tan preciada hierba.. Es que iban a ganar algo menos dentro de sus cuantiosas rentas, iban a tributar en vez del 35 % el 40 % que iría a parar al hospital público, a las escuelas y a otros emprendimientos sociales.

El concepto robinsoncrusiano disgustó a los Barones que son pocos pero arrastran a muchos pues están aliados a nuestra monopólica red de comunicaciones. Estos “muchos” son fáciles presas porque tiene una historia de traiciones, son los que avalaron cuanto golpe de estado militar tuvimos. Es la Argentina que ríe. La de la clase media, la de la media empobrecida y de los pocos ricos, ese 20 % que concentra el 80 % de la riqueza y también de algunos pobres tristemente manejados.

Enfrente, los de abajo, muy confundidos, sin referentes sindicales con una izquierda partidaria letalmente fragmentada y otra izquierda social que no puede ascender a niveles organizativos perdurables. Y junto a estos actores sociales que llamo ingenuos están los otros actores que también lloran pero lejos de la ingenuidad, son los que están encaramados en el partido y estado gobernante al solo efecto de obtener poderes prevendarios no alcanzando con algunos buenos intentos como esta fracasada envestida a los Barones sojeros.

¿A qué punto llegamos?

A hoy la fuerza numérica, esa “mitad más uno” ganó nuevamente y se acabaron las retenciones a las rentas extraordinarias y retrocedimos en la renta distributiva.

Quedó al descubierto del lado de los que lloran, de los que perdimos: traiciones, fracaso de una ilusoria “concertación” del partido gobernante encabezado por el matrimonio Kirchner y sobre todo una gran incapacidad de gestión gubernamental y de autoritarismo.

* Profesora argentina de Filosofía. Corresponsal en La Plata, Buenos Aires, Argentina, de la Luna Sale a Tiempo

20080720

1 comentario:

Anónimo dijo...

Excelente artículo Alicia. Sigo atentamente tu columna, muchas gracias!.

Alexandra K.